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23 de Junio de 2017

Nuestro Cerebro: Una Galaxia Poco Explorada

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 Nuestro Cerebro: Una Galaxia Poco Explorada
 
No hay dudas que han habido avances en las neurociencias. Por años la ciencia creía que el cerebro era estático, inalterable y cerrado.  Hoy sabemos que el cerebro tiene plasticidad y está en constante cambio. Estas son buenas noticias! Podemos generar cambios en nuestro cerebro de diversas maneras.
 
Imaginar y Actuar involucra las mismas rutas neuronales, podemos influir una con la otra. Por eso imaginar en nuestra mente que estamos haciendo algo de manera correcta, genera cambios en la corteza cerebral. Cuantas más veces imaginamos que estamos ejecutando la tarea correctamente,  más ayuda a acortar el camino hacia ese aprendizaje.  La práctica mental es efectiva para prepararnos para mejorar una habilidad. Ya lo decía Tim Gallwey en su enfoque de “El Juego Interior”.
 
Mindfulness y las neurociencias explican que aquello que más practicamos, es en lo que nos volvemos más efectivos, reforzando esas redes neuronales.
Si estamos muy preocupados, nos hacemos buenos en “preocuparnos”, en “estresarnos”.
Pero podemos aprender a practicar estar más calmos y enfocados y que eso se transforme en un hábito mas saludable.
 
Aprender a desarrollar más y más nuestra área frontal del cerebro, la última en formarse, ya que esto nos ayudará a manejar emociones difíciles, a responder en lugar de reaccionar y a empatizar. Cuando estamos preocupados, estancados, estresados, nos puede raptar la amígdala, la zona más primitiva de nuestro cerebro y generar una reacción de ataque/huida, segregando hormonas del estrés, cortisol y adrenalina y generando un impacto fuerte en nuestro organismo.
 
Mindfulness nos ayuda a fortalecer este proceso, mejorando nuestras habilidades atencionales y de concentración y a dirigir nuestra consciencia de manera que estemos menos vulnerables a ser arrastrado por emociones difíciles y a ser raptados por la amígdala.
 
La práctica de Mindfulness nos ayuda a estar más atentos a nuestras emociones y pensamientos. Una mente más calma, nos permitirá ser mas creativos y recuperarnos más rápidamente de emociones difíciles. La práctica regular de Mindfulness reduce el tamaño de la amígdala y los niveles de hormonas del estrés.

Podemos aprender a vivir más en calma y con menos estrés!